Carbones
Se pueden distinguir distintos tipos de carbón, que de menor a mayor rango y poder calorífico son: turba, lignito, hulla y antracita. Existe también el carbón vegetal, que se obtiene artificialmente quemando madera apilada en ausencia de oxígeno para que su combustión sea parcial.
Turba: es el tipo de carbón que se forma en la primera etapa de la transformación de materia vegetal en zonas pantanosas en un ambiente pobre de oxígeno. Es el carbón con menor contenido en carbono y menor poder calorífico en la combustión.
Lignito: es un tipo de carbón muy abundante que posee mayor poder calorífico que la turba, un color negro o pardo (de menor rango que el negro) y una estructura leñosa o fibrosa. Tiene una elevada humedad y materia volátil y al lignito negro se le denomina también “carbón sub-bituminoso”. Es de formación más reciente que la hulla y la antracita y su poder calorífico en la venta no suele pasar de las 4.000 Kcal/Kg.
Antracita: se trata de un carbón duro, muy evolucionado, que tiene el mayor contenido en carbono fijo (hasta un 95%), el mayor poder calorífico y el menor contenido en materias volátiles de los cuatro tipos citados. Debido a su bajo contenido en materia volátil, presenta una ignición dificultosa. Arde dando una llama azul corta y sin apenas humos. Tiene una estructura cristalina y un color negro brillante.
Carbón Bituminoso: es un carbón relativamente duro que contiene betún, de mejor calidad que el lignito pero peor que la antracita.. Contiene entre un 60 y un 80% de carbono, siendo el resto agua, aire, hidrógeno y azufre que no ha sido repelido de los macérales. Su contenido calorífico oscila entre los 21 a 30 millones Btu/t (24 a 35 MJ/Kg). La hulla tiene un contenido en carbono alto (entre el 75% y el 90%), bastantes volátiles y un poder calorífico muy superior al del lignito (casi el doble). Puede utilizarse en la combustión y en la industria siderúrgica. Este tipo de carbón dio origen a la carboquímica.
Carbón vegetal: se utiliza mucho como combustible, pues tiene más poder calorífico que la madera. A partir del carbón vegetal también se puede obtener, por calentamiento en ambiente reductor y saturado de vapor de agua, o por deshidratación química, el carbón activo, que es un carbón de elevada pureza y textura extraordinariamente porosa. Dado que la relación superficie/volumen es muy alta tiene gran capacidad de absorción y puede ser utilizado en forma granular o en polvo como elemento filtrador de aguas u otras sustancias y gases.


